Innova Solar Colombia

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FAQS

¿Cómo funciona la energía solar?

Cada proyecto y cada cliente representan una solución única. Sin embargo, todos tienen una cosa en común, independiente de la escala del sistema, y es la manera en que los sistemas transforman la energía solar en energía eléctrica. La energía solar fotovoltaica se obtiene mediante la transformación de la energía solar en energía eléctrica a través del efecto fotoeléctrico, que consiste en la emisión de electrones (corriente eléctrica) que se produce cuando la luz incide sobre ciertas superficies. En el caso de la energía solar fotovoltaica, estas superficies son celdas formadas por una o varias láminas de materiales semiconductores, en la mayoría de los casos silicio, y recubiertas por un vidrio transparente que deja pasar la radiación solar y minimiza las pérdidas. Las celdas se agrupan en módulos (paneles) para su integración en sistemas fotovoltaicos. Los módulos solares tienen una vida estimada de 25 años y su rendimiento después de 20 años está por encima del 80% y aún así, se continúa investigando para incrementar su eficiencia. Los módulos fotovoltaicos generan corriente continua y ésta se convierte a corriente alterna por medio de un dispositivo eléctrico llamado un “inversor”. Posteriormente, cuando es necesario, la energía eléctrica producida pasa por un “centro de transformación” y se adapta la electricidad a las condiciones de intensidad y tensión de las líneas de transporte para su consumo. Asimismo, se suele contar con un sistema de monitoreo y gestión de datos incorporado, el cual permite hacer un seguimiento a la energía producida por el sistema solar fotovoltaico.

Inversor

El inversor es un dispositivo electrónico que convierte la corriente continua generada por los paneles solares en una corriente alterna.

Este equipo se encuentra normalmente en un lugar accesible, lo más cerca posible de los módulos. Dado que los inversores producen un ligero ruido, debe tenerse en cuenta este aspecto al seleccionar la ubicación del equipo.

Estructuras de soporte

Es la estructura mecánica empleada para soportar los paneles solares sobre superficies como techos, fachadas o suelo.

Existe una gran variedad de estructuras, las cuales deben ser cuidadosamente evaluadas de acuerdo al lugar donde sea instalado el sistema solar fotovoltaico.

Medidor bidireccional

En Colombia, todo cliente que posea sistemas de autogeneración, como es el caso de los sistemas solares fotovoltaicos, debe contar con un medidor bidireccional.

Un medidor bidireccional es aquel que puede medir el flujo de la energía eléctrica en dos direcciones. Es decir, puede medir cuánta energía recibe el cliente de la empresa de servicios públicos y a la vez mide la diferencia entre la producción de energía del sistema solar y el consumo de energía eléctrica del cliente.

Todos los paneles solares están clasificados por la potencia de Corriente Continua (DC) producida en condiciones de prueba estándar. Por ejemplo, si tiene 100 paneles instalados, y cada panel tiene una potencia de 250 vatios (W), el sistema puede tener una salida aproximada de 25 kilovatios (kW). Ahora bien, la energía diaria o mensual que este sistema pueda producir, está en función directa de la radiación solar que se tenga en el lugar donde se instale el sistema.

Una forma habitual de clasificar los sistemas fotovoltaicos es de acuerdo a su escala, donde encontramos soluciones que van desde residencial hasta gran escala o “solar utility”. ISC se enfoca en las siguientes soluciones:

Parques a Grande Escala

Solar Rooftop (Comercial e Industrial)

Sistemas solares híbridos

Sistemas Solares Flotantes

Sistemas No Interconectados

Aspectos regulatorios

En Colombia, la Ley 1715 regula la integración de las energías renovables al sistema energético nacional y establece el marco jurídico y los instrumentos necesarios para la expansión de las fuentes alternativas de energía, así como para el fomento de la inversión, a la vez que adopta una estrategia dirigida a la autogeneración con fuentes de energía no convencionales.
La Ley 1715 da incentivos tributarios a las empresas que ejecuten todo tipo de proyectos de energía renovable. Los incentivos fiscales y arancelarios otorgados por la ley apalancan la viabilidad financiera de los proyectos renovables. Dichos incentivos previstos por la Ley incluyen: Deducción especial del impuesto sobre la renta: El 50% del valor de la inversión podrá deducirse del impuesto de renta, en un período no mayor a 5 años. El valor a deducir anualmente no puede ser superior al 50% de la renta líquida del contribuyente. Depreciación acelerada de hasta un 20% anual para inversiones en energías renovables. Exención del IVA para equipos y servicios de energías renovables; exención de gravamen arancelario para maquinaria, equipos, materiales e insumos no producidos localmente, destinados exclusivamente para labores de preinversión e inversión en proyectos de energía renovable
En primer lugar, es necesario radicar el proyecto en la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME), perteneciente al Ministerio de Minas y Energía, donde al cabo de 45 días hábiles de presentar la documentación pertinente, se aprueba, objeta o rechaza el proyecto. Luego, si la UPME aprobó el proyecto, es necesario acudir al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). Es esta autoridad quien se encarga de dar el visto bueno para contar con los incentivos tributarios. ISC se encarga de realizar todas las gestiones ante las autoridades competentes, a fin de obtener los beneficios para los proyectos.
La Ley 1715 dispone esta posibilidad. No obstante, en este momento no hay un marco regulatorio que establezca las condiciones necesarias para que los auto generadores de pequeña escala (sistemas menores a 1MW) puedan inyectar los excesos de energía en la red. Al respecto, el Ministerio de Minas y Energía expidió el Decreto 2469 de diciembre de 2014 que establece los lineamientos en materia de la entrega de excedentes de energía. Aún así, se debe esperar a que la Comisión Reguladora de Energía y Gas (CREG) determine el mecanismo de implementación de los créditos de energía para la comercialización de dichos excedentes, donde se establezcan las condiciones técnicas y el mecanismo de remuneración de esta energía.
La medición neta es un mecanismo de facturación que acredita a los propietarios de sistemas de energía solar, la electricidad que agregan a la red. Es decir, el contador de energía del cliente medirá tanto la energía que alimenta su consumo desde la red de distribución, como la energía que el cliente inyecta a la red a través de sistemas de generación con los paneles fotovoltaicos. Este mecanismo ha probado ser eficiente en el desarrollo de infraestructura para generar electricidad renovable en Europa, Japón, Canadá y los Estados Unidos. En países como Chile, Brasil, Argentina y Costa Rica se está empezando a probar dicha política. Sin embargo, como ya se mencionó, en Colombia está en proceso de reglamentación el mecanismo para la implementación de la medición neta.

Aspectos ambientales

Es fácil de cuantificar. Por ejemplo, se calcula que la energía solar generada por un sistema solar fotovoltaico de 100 kWp instalado en Medellín, en promedio compensará 2,012 toneladas de CO2, lo que equivale a: 998 Toneladas de carbón no quemado, 4,931,859 Millas dejadas de recorrer o 52,148 árboles plantados absorbiendo CO2 por 10 años. Dichas estimaciones fueron obtenidas de la EPA Greenhouse Gas Equivalencies Calculator (Septiembre, 2017).

Aspectos financieros

En Colombia el precio de suministro de energía está compuesto de varias fases: generación, transmisión, distribución y comercialización. Al cobrar cada uno de ellos, representa un costo que se le transfiere al usuario final.

Un sistema de autogeneración a través de una cubierta solar es bastante sencillo, ya que la energía generada por el sol fluye directamente desde los paneles al edificio. La eliminación de la mayor parte de las fases antes mencionadas permite la reducción de costos y el incremento de ahorros.

La respuesta en cuanto a si es mejor una modalidad de arrendamiento (leasing), contrato de compra de energía (PPA), o la compra directa de un sistema de energía solar, depende de la situación financiera en la que se encuentre el cliente, de sus intenciones en relación con la propiedad del sistema, del estado legal del predio donde se instalará el sistema, del costo al que puede obtener financiación, de la calidad de su perfil crediticio y de otros factores únicos para cada cliente. La gran mayoría de los contratos de leasing se constituyen como un “leasing operativo”, que opera como un contrato de alquiler o arrendamiento donde los pagos se consideran como gastos operativos y el activo arrendado permanece fuera del balance de la empresa. Generalmente las instituciones financieras que prestan este servicio ofrecen diferentes opciones al finalizar el contrato, como son la de rearrendar el activo, comprarlo a valor comercial o devolverlo. Por el contrario, un “leasing financiero” se asimila más a un préstamo y es una práctica muy común para la adquisición de bienes de capital. En esta modalidad, una vez finaliza la vigencia de la operación de leasing se puede ejercer una opción de compra y se transfiere el activo al cliente pasando a ser parte de su patrimonio. Con la opción de Leaseback se pueden vender los activos a la institución financiera con quien se contrata el servicio. En ambas opciones de leasing, el cliente es quien asume los gastos inherentes a la operación y mantenimiento de los activos. Ahora bien, en el contrato PPA, un tercero es quien posee el sistema solar fotovoltaico y se firma un contrato de largo plazo de suministro de energía, a una tasa fija o variable, según lo convengan las partes. En esta modalidad, el tercero dueño del sistema se encarga también de la operación y del mantenimiento del sistema. La principal distinción práctica entre las opciones de leasing, PPA y la compra de un sistema solar fotovoltaico solar es la propiedad. Esta distinción afecta el costo, el mantenimiento, los términos contractuales, las compensaciones financieras y los ahorros / retornos de inversión del sistema solar.
La bancabilidad está relacionada con la calidad y el rendimiento de los componentes del sistema solar, así como con la solidez financiera del fabricante de dichos componentes. Por ejemplo, la bancabilidad de un módulo solar significa que un banco está dispuesto a financiar un proyecto con los módulos solares seleccionados para el proyecto, ya que el banco confía en aspectos tales como la calidad y durabilidad del módulo solar y el estado de solidez financiera del fabricante. La bancabilidad en la industria fotovoltaica es un término utilizado para describir el grado de riesgo financiero. El grado de bancabilidad de un proyecto afecta la disponibilidad y el costo del capital. Es decir, los bancos necesitan saber si el flujo de caja del proyecto es seguro o no, para asegurar que su préstamo será reembolsado. Un flujo de caja seguro significa que el proyecto solar es confiable desde una perspectiva legal, técnica y económica.

Diseño y Producción

En ISC no sólo nos preocupamos de que el sistema solar esté diseñado técnicamente para maximizar la producción de energía. También consideramos los aspectos estéticos y arquitectónicos al momento de seleccionar los equipos (paneles y estructuras) que mejor se adapten a las necesidades de nuestros clientes. La tecnología solar evoluciona rápidamente, y nuestro equipo está en formación constante para ofrecer a nuestros clientes soluciones innovadoras.
Hay varios factores que determinarán si su techo es un buen candidato para la energía solar. Estos son algunos de los requisitos para la instalación: Condiciones climáticas: ¿Recibe su ciudad altos niveles de radiación solar? En Colombia, las ciudades soleadas de la Costa Atlántica tales como Barranquilla, son ideales para un sistema de energía solar, mientras que las ciudades lluviosas del Pacífico, aún siendo aptas para los sistemas solares, tienen menores niveles de producción de energía. Tipo de techo y sombras: aunque los sistemas solares son compatibles con la mayoría de los materiales para techos, hay algunos que dificultan la instalación de los paneles, como pueden ser las tejas de arcilla y las tejas de madera. Las superficies de los tejados planos son ideales para la instalación de sistemas solares. Idealmente, el espacio debe estar libre de tubos de ventilación, chimeneas y claraboyas.
La cantidad de energía que puede producir un sistema solar es proporcional a la radiación solar recibida en el sitio de instalación. Además, para calcular la producción de energía, deberán tenerse en cuenta aspectos adicionales como la eficiencia de la celda solar, la potencia y el tamaño de los paneles y la radiación solar directa que impacta sobre los paneles.

Tecnología

Los principales componentes de un sistema solar son los paneles, los inversores y los medidores. ISC trabaja con componentes de alta calidad de fabricantes bancables, que proporcionan una sólida garantía.
Si, la energía puede ser almacenada. Una instalación solar puede producir en las horas de sol del día más energía de la que el cliente realmente demanda, y esta energía puede ser almacenada en baterías, para luego ser utilizada en las horas de la noche. Los inversores pueden manejar el flujo de energía para maximizar el uso de esta energía y evitar inyectar excedentes a la red. Sin embargo, la implementación de este tipo de tecnologías debe ser evaluada desde una perspectiva de beneficio y costo, y para las condiciones del mercado en Colombia, esta tecnología aún no es competitiva si la comparamos con el costo de la energía de la red. Aún así, en ISC estamos monitoreando constantemente los avances de esta tecnología y las reducciones de precios, a fin de integrarla a nuestras soluciones cuando representen un beneficio para nuestros clientes.
Los modulos monocristalino y policristalino son ambos tipos de células solares que están hechas de silicio cristalino. Esta tecnología domina la producción de los módulos solares, con una participación de mercado del 93% en el año 2015. Estos tipos de paneles solares de silicio cristalino se conocen en la industria como paneles ‘mono’ o ‘poly’. Tanto las células solares monocristalinas como las policristalinas son muy similares en rendimiento, a pesar de que existen diferencias físicas en los módulos y en el proceso de fabricación mismo. Pero más importante que el tipo de módulo es saber elegir una buena marca/fabricante de paneles. Es de suma importancia elegir equipos de fabricantes con solidez financiera (“bancables”), que ofrezcan garantías sólidas y buenos servicios post venta, que reemplacen los paneles si su rendimiento cae por debajo de los niveles garantizados en las fichas técnicas de los equipos.

Conectividad

Si, todos los sistemas que diseñamos, construimos y operamos son conectados a la red de energía. Durante el día, el sistema solar produce energía que es consumida directamente por el cliente, reduciendo así el consumo de energía de la red, y en la noche, toda la energía demandada por el cliente es suministrada de la red.
Si, todos los sistemas que instalamos están equipados con sensores y un sistema de monitoreo remoto. Nuestros clientes tienen acceso a un portal web donde pueden consultar esta información en tiempo real e histórico.